Primera Nacional - DEPORTIVO MORÓN

Con orgullo y dignidad, salud Campeones

Deportivo Morón, Primera Nacional, Fútbol, Ascenso.

Un día como hoy hace tres años atrás, no todos estábamos encerrados en nuestras casas, por el contrario, estábamos todos más abrazados que nunca y muchas veces -incluso- sin saber con quien.

El 06 de junio del año 2017 dejó de ser un un día más en el calendario, para pasar a ser una fecha recordada con orgullo, amor y nostalgia por muchísimos hinchas del Deportivo Morón, fue esa noche fría de un martes seis, del sexto mes del año, que el Gallo volvía a gritar campeón después de 27 años.

El equipo de Walter Otta llegaba ancho de espaldas al cruce con quien sería mero espectador de la vuelta olímpica en el Nuevo Francisco Urbano. Platense poco podría hacer para empañar una fiesta que se venía gestando hace ya varios meses desde un banco de suplentes que se dedicaba al 100% a cumplir el objetivo, regresar al Deportivo Morón a la Primera Nacional, luego de 17 años de penar en la B Metro.

Ese plantel con Milton Alvarez, hoy en Independiente, postergando Nicolás Angelotti el arquero de la parte de esa copa, al banco. Broggi (luego iba a dar la vuelta olímpica también con Barracas), Racca actualmente en Rafaela y Perales en Atlanta, fue cedido a esa institución por una deuda.

Mayola, era el capitán y Nicolas Martinez para muchos pasó a ser mas que el hermano de Román, donde Minici también alternó con acciones importantes.

Gimenez, actualmente en Agropecuario, Guzmán en el potencial ascendido de Isidro Casanova. Para Lillo fue su mejor torneo y Toledo, días atrás haciendo la de Francescoli ganaba mucho mas estigma aún. Gerardo Martinez se cansaba de hacer golazos, antes de emigrar a Cajamarca- Perú. Pichin Pardo, con su juventud, mostraba mucho de su talento hoy destilado en Paraguay, a préstamo.

El rengo Diaz era el corazón y Ramirez un avión, llegando en la 2da parte de aquel certamen.

Arriba el bicho Rossi pelota tocada se transformaba en gol y Akerman cedió prestigio para lograr esa reticente estrella desde su llegada al oeste una década y media atrás.

Un plantel donde el CT con Benito, Robina, Martinez, Aducci tenía al hermano del kun Agüero, Mauricio Del Castillo. Incluso Migliardi le sumaba la fuerza de juveniles.

Todos ellos dejaron de lado problemas de logística, como deber volverse de un estadio en remis.

Y hasta circunstancias institucionales deprimentes para semejante prestigio.

De hecho ese "dream team" lograba avanzar de fase en la Copa Argentina, la cual mas tarde aparecía el River de Gallardo.
Cuatro fechas antes del final del mismo la historia sin éxitos se cortaba.

Y la incondicional hinchada jugase donde jugase, le daba ese marco inusitado para un club en la tercera división, que acompañó a esos gladiadores a quedar en la historia y para no ser menos, ese 06 de junio se laureó al equipo con las cuatro tribunas llenas como testigo.

El éxito tapó varios escándalos que puertas adentro traían cola. De hecho, un año después, la continuidad de los responsables tácticos se ponía en jaque mate.

El dueño de la lapicera mas otras movidas internas, con cambio de gestión mediante, le impide a la masa societaria seguir disfrutando de los hacedores de aquella gloria obtenida tras 27 años, por intereses personales de perpetuidad en el poder y manejos económicos poco reglamentados, tres años después solo permiten ver a cinco de esos apellidos ilustres reflejados en las paredes externas del Nuevo Urbano.

Un 06 de junio del año 2017 será un día que quedará tatuado en el corazón de cada uno de los hinchas, como uno de los más gloriosos que el equipo del oeste ha vislumbrado en su firmamento durante los últimos cuarenta y pico de años.