En un partido que no pasó de lo discreto, Sanma no mostró demasiados argumentos para traerse algo más que el punto en cuestión, ante un rival de igual msgnitud con el cual redondearon un partido casi sin emociones, salvo por algún suspiro por un penal no cobrado a los de Burzaco.
Durante el primer tiempo se prestaron la pelota y salvo contadísimas excepciones, nunca el esférico fue tratado como para pensar en un gol de algunos de los dos. Hubo lucha, rechazo, rebote y pelea. Faltó fútbol.
El local respondió con Vivas y con Leguizamón a los intentos de Sanma con Nuñez, con Leszczuk, con alguna subida de Robles en la pelota parada. Pero Ferlauto tomó nota enseguida de lo mal que quedó parado el equipo jugando con línea de tres defensores, donde Gastón David -que jugó su partido número 100 en Sanma- fue su punto más alto.
Sobre Leszczuk, inteligente y voluntarioso, recayó la responsabilidad de crear en un partido muy luchado, en el cual Español tuvo las mejores llegadas (Alfenoni se perdió un gol hecho a los 40 del segundo tiempo, sin arquero por delante) como para dejar sin nada a Sanma, que a pesar de todo suma de a poco y sigue.