Un luchador de este deporte, un hombre que tuvo que sortear mil batallas para ser profesional, que la peleó desde siempre, hasta vendiendo alfajores en el colectivo, y tuvo su premio, su noche soñada, tras ocho meses fuera de las canchas por lesión.
Maximiliano García, el que vino de Merlo para pelear un lugar, y terminó siendo baluarte del Los Andes campeón de Nardozza, sacó un derechazo en el epílogo del partido y le dio el triunfo a Los Andes sobre Sarmiento por 2-1, que lo deposita en los 16avos de final de la Copa Argentina.
De esas noches redondas, ganándole a un equipo de primera, siendo superior en el primer tiempo, mostrando la solidez del cierre del torneo pasado, sumándole un binomio ofensivo interesante, y sacándole una sonrisa a los más de 4000 hinchas que llenaron la tribuna visitante.
El equipo fue punzante en el arranque del juego, presionó alto y antes de los 8 minutos tuvo un tiro de Bordacahar, y una serie de rebotes en el área que inquietaron a Chiarini.
Luego de ello, el campo le jugó una mala pasada a Dutari y Niz, que le regalaron el balón a Linas, quien se enfrentó al uno y con mucha suficiencia la puso contra el palo izquierdo para el 1-0. Gol merecido para el equipo de Barrera, sobre un Sarmiento que hasta ese momento no había entrado a la cancha.
Linas y Bordacahar estaban intratables, tirando diagonales y turnándose para entrar y salir del área. Ramirez aportaba vertginosidad por la banda izquierda, los laterales pasaban con criterio y en el fondo era férreo lo de
Walter García y Tomasini.
Solo las apariciones de Fornari, sumado a las escaladas de Cosaro, y algo de la dupla Busse-Depetris inquietaban a los de Lomas.
Un tiro de Busse a las manos de Gagliardo, y un cabezazo de Depetris que tapó el arquero, fueron lo mejor de los de Schurrer en el primer acto.
Con la cancha pesada, el agua que quitaba piernas, y la intensidad del primer cuarto de hora, mermó el rendimiento, pero aun así, Los Andes justifico el triunfo en 45 minutos.
Para el segundo tiempo, y con la obligación de ir a buscarlo, el verde monopolizó mas el balón, puso gente en el terreno milrayitas, pero no fue del todo profundo, salvo cuando aparecía Fornari.
Fue así como a los 20 minutos y tras un pelotazo, el 10 ganó en velocidad, se tomó un tiempo mas para dejar pasar a Walter García y sacó un zurdazo imposible para Gagliardo.
Desde lo anímico era Sarmiento quien quedaba mejor parado. En cuanto a lo futbolístico había paridad en ese lapso del juego, pero por el trámite general, Los Andes siempre estuvo un paso por delante. Si bien corría el reloj, y el cansancio hacia pensar que se iban a conformar con el empate, los cambios (Scatolaro por Zeballos), dejaban en claro que los de Barrera no querían llegar a los penales.
Maxi García, que había entrado por el lesionado Tomasini, jugó condicionado por una temprana amarila, le costó adaptarse al encuentro después de ocho meses, pero luego se asentó y a lo Palermo contra River vivió su momento de gloria.
Tras luchar con una seria lesión, y estar mucho tiempo en recuperación, vio como el centro de Ayala le caía en el pie derecho, para que él solo tenga que empujarla y desatar el delirio de sus compañeros, el cuerpo técnico y la gente que lo quiere a este luchador.
No hubo tiempo para mas fue triunfo 2-1 que deja signos positivos porque se viene Estudiantes de La Plata, un cheque importante, y además, la imagen de un equipo que en el medio de la pretemporada afrontó un partido oficial con varias virtudes desde lo colectivo e individual y potencial para ir mejorando día a día.