El capitán se lamentó por no haber aprovechado el mejor momento de Mandiyú en el partido y sufrió por no recuperarse del gol que a la larga le valió el triunfo a Sarmiento.
El capitán Nicolás Ferreira fue uno de los más golpeados luego de la derrota al enfrentar a Sarmiento, la segunda de una semana difícil de digerir para el Algodonero y que marcó el cierre de la primera rueda en la fase de grupos del torneo Federal A.
"Vinimos e hicimos un partido inteligente contra el puntero, que es seguramente un equipo que va a pelear para ascender, y nos plantamos con nuestro juego y nuestro esquema, y lamentablemente ellos cuando llegan nos convierten y no lo pudimos revertir", resumió el correntino con pasado en Gimnasia de Jujuy.
Ferreira insistió en que "tuvimos opciones mano a mano que no logramos concretar, pero bueno, hay que levantar, no queda otra".
"Tenemos nueve partidos por delante y hay que seguir, hacer autocrítica y seguir adelante", remarcó y, a modo de arenga, expresó que "somos un equipo durísimo, que la pelea de igual e igual a cualquiera, y con Crucero nuestra postura va a ser la misma", anticipándose al próximo compromiso, que será de visitante en Garupá.
Al ser consultado sobre el respaldo que le brinda el plantel al director técnico Pablo Suárez, luego de nueve fechas sin triunfos, fue contundente al afirmar que "estamos con Pablo, tiene todo nuestro respaldo y nuestra confianza, no dudamos de él ni del sistema que propone".
Mandiyú sufrió su cuarta derrota, además empató los cinco restantes partidos que jugó hasta aquí. Ya con el conocimiento de haber enfrentado a cada uno de los rivales de la Zona 4, Ferreira subrayó que "sabemos que es una zona durísima, pero también que el primero no fue superior a nosotros ya que no pudieron hacer su juego contra nosotros".