A su regreso de Jujuy, donde el viernes empató 0-0 con Altos Hornos Zapla, el plantel de Mandiyú cumplió una sesión matinal liviano sin mayores exigencias, teniendo en cuenta que la delegación arribó el sábado a las 15 desde la ciudad del Noroeste argentino.
El "enganche" Diego Romero trabajó en forma diferenciada por la molestia en la pierna derecha que le impidió viajar a Jujuy; lo mismo que los carrileros Nicolás Monje y Gonzalo Ramírez, aquejados por inconvenientes físicos. Los tres serán tratados por los profesionales (médicos y kinesiólogos) para ver si pueden llegar al partido del miércoles frente al puntero San Jorge de Tucumán.
El director técnico Pablo Suárez esperará la evolución de los jugadores para ver cómo arma el esquema de juego. Si Romero está en condiciones es posible que emplee una línea de tres en el fondo, cuatro mediocampistas, un enganche y dos delanteros netos. Si no puede jugar el hábil jugador, el "Flaco" seguramente optará por un 4-4-2-, dibujo táctico con el que quedó conforme en el partido contra Altos Hornos Zapla, donde a criterio suyo solamente faltó que la pelota entrara en el arco rival.
Para hoy se prevén actividades de recreación, trabajo con pelota y un fútbol reducido, para ir observando cómo responden los jugadores. "Ojala podamos ‘meterë la pelotita, porque si le ganamos a San Jorge vamos a volver a la punta" en la zona 4 de la Reválida, confió ayer Suárez.