La causa se originó a partir del informe arbitral, que advirtió inconsistencias entre las credenciales del sistema COMET y la identidad de varios futbolistas que participaron del partido. Tras una nueva verificación realizada durante el entretiempo, el árbitro constató que varios jugadores no se correspondían con la documentación presentada, motivo por el cual el encuentro fue suspendido y el Tribunal abrió un expediente disciplinario.
Durante el proceso, Ostanelli presentó su descargo en representación de la institución, rechazando las acusaciones formuladas por el Tribunal. Sin embargo, el organismo disciplinario resolvió aplicar una suspensión de seis meses al máximo dirigente del club, una sanción que le impedirá ejercer funciones vinculadas a la actividad oficial durante ese período.
La decisión representa un duro golpe para San Martín de Burzaco, que también sufrió la suspensión de Cristian Ezequiel Motta y Roberto Eduardo Carboni como entrenadores por el mismo lapso de tiempo.