Thor es el dios del trueno en la mitología nórdica y germánica. Abel Soriano, delantero de Barracas, tiene rasgos físicos y rasgos actitudinales de dicha divinidad. A este dios rubio de pelo largo, se lo considera como uno de los dioses más guerreros. Y el Melli es así. Es el jugador que se pone al hombro el equipo: baja hasta la mitad de la cancha para recuperar la pelota, cabecea en las dos áreas y presiona las salidas de los arqueros. Como hoy, que ante la fallida salida del arquero Pérez, Soriano lo fue a incomodar, la bocha le rebotó en su pecho y lentamente se durmió en las redes del arco de Luna y Olavarría.
El Gato Daniele decidió jugar este enfrentamiento con cuatro delanteros desde el arranque: Pipa Estévez (fue titular por primera vez, pero pasó desapercibido), Fabricio Espósito, Abel Soriano y Víctor Piriz Alves. Si bien en la primera etapa buscó permanente el arco contrario, no fue contundente y quedó mal parado defensivamente a la hora del contraataque del elenco de Pilar, que a los 20 minutos abrió el marcador con un gol de tiro libre de Alfio Lorenzo.
El complemento lo monopolizó el equipo local. Soriano, a los 12 minutos convirtió el empate y a las 24, Tissera el cometió un penal al uruguayo Piriz Alves, que Soriano lo cambió por gol.
Con estos 3 puntos Barracas sigue acechando la punta, que por ahora sigue siendo de Brown de Adrogué. Y teniéndolo a Thor, seguramente seguirá molestando a los de arriba.
Síntesis:
Barracas Central (2):
Gómez; Rodríguez, Casini, De Muner, Monge; Estévez, Marcos, Ábalos; Espósito, Soriano y Piriz Alves.
DT: Salvador Daniele.
Fénix (1):
Pérez; Tissera, Simioli, Gómez, Cadelago; Bozzoni, Piovi, Maciel, Vera; Vombergar y Lorenzo.
DT: Gustavo Cisneros.
Goles: 20’ Alfio Lorenzo, 57’ y 70’ Soriano (el segundo de penal).
Árbitro: Hernán Mastrángelo.
Estadio: Claudio Tapia.
Estado del campo de juego: Bueno.