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Eloy Roige: "Yo soy de La Agustina, es mi hogar"

El 'jefecito' de la Sexta División de AFA de Instituto firmó su primer contrato en el club: el pibe que, como tantos otros en La Agustina, crece y forja sus sueños en la pensión, tuvo su primer premio.

Nació en Coronel Charlone, General Villegas, Buenos Aires, el 5/5/99: "Firmar fue una sensación única, un sueño hecho realidad. Es lo que todos queremos, para empezar a ser profesionales", dijo el pibe tras estampar la firma.

A los 12 años, Eloy decidió, junto a su familia, salir de su hogar para ir en busca de un sueño, ese que tienen tantos pibes en este país futbolero por excelencia. Con un bolsito cargado de ilusiones a cuestas, desembarcó en La Agustina, mirando de reojo el mítico castillo cuando ingresó.

"La decisión la tomamos en familia, el quiso triunfar en el fútbol, y lo vamos a acompañar siempre. Quiero agradecer a la gente de la pensión y a Pablo Álvarez, por acompañarlo, a los profes y entrenadores, por ser también una familia para él", manifiesta el padre del gringuito, con gran emoción.

"Ni bien lo ví, no solo demostró condiciones deportivas, también una madurez de un chico mucho mayor. Es un buen ejemplo para los demás. Es ordenado en su vida, sabe que quiere y que no. Estudia, tiene su pieza ordenada. No se hace ver, es perfil bajo. Pero en la cancha muestra condiciones de líder, ahí se hace ver. Desde el juego, no grita, ordena e impone a través desde la táctica", opina Pablo Álvarez, coordinador de las divisiones inferiores de Instituto y quien estaba en el mismo puesto cuando el volante mixto llegó por primera vez. "Marca y tiene gol", añadió.

"Es un grande-chico, sabe ejecutar e interpretar dentro del campo, tiene actitudes de grande, a pesar de su edad. Mis mejores referencias de docente-alumno con él", explica el profesor físico 'Cochi' Miranda (motivador por excelencia).

Roige contó su historia:

"Me vine a probar en el año 2012, me hizo quedar Pablo Álvarez. El ahora volvió al club. Ese año éramos Pre AFA, jugaba en las Inferiores de Liga. Yo viajaba, y en el 2013, ya quedé definitivo para vivir en la pensión y arranqué en Novena de AFA", y relata la vida en la pensión "Es complicado, hasta que te adaptas, se empieza a extrañar la familia, la casa... pero la vas llevando de a poco, se van acomodando las cosas y el pensamiento. Hay chicos que se van sintiendo mal, extrañan mucho. Nosotros los apoyamos, con los celadores, los cocineros y demás. Tenemos la suerte de la presencia, ahora, de un psicólogo que nos ayuda a llevar la situación".

El juvenil albirrojo se refiere a la importancia de estudiar: "Voy a un colegio para deportistas exclusivamente. Somos de distintos clubes y de distintas disciplinas como el Basquet, Boxeo, Fútbol. Sirve muchísimo, todos queremos jugar al fútbol. Pero hay que tener una base para el futuro, la carrera del futbolista es corta".

Su opinión sobre La Agustina: "Hay jugadores buenos en el predio, Gonzalo Maroni fue mi compañero y ahora está en Boca, se lo merece ese pibe. Algunos se afianzaron en la Primera. Siempre salen buenos jugadores de acá. Dybala vivió en la pensión con nosotros, era un chico más y ahora está en Italia con la Juventus y eso te motiva. A Wanchope Abila lo pidieron muchos clubes y triunfa en Brasil, también salió de aquí, y Romero, en un club grande de México, el América, eso es muy lindo".

También se anima a brindar, con la humildad que lo caracteriza, un consejo para los jóvenes deportistas: "Hay que pasar por todo: extrañar, dejar a la familia, los amigos. Cuesta esto, pero si estas dispuesto, vale la pena. O lo valdrá, en el futuro. Mi papá vive viajando, siempre atrás del alambrado, me ayuda muchísimo. Me sigue a todos lados, a todas las provincias. El y mi familia me ayudan... el se llama Fernando, mi mamá Daniela y mis hermanas Fátima, Rocío y Débora", cuenta emocionado y agrega:"Instituto me abrió las puertas para mi sueño. Quiero muchísimo al club. Ojalá pueda debutar, algún día, en esta hermosa institución. Yo soy de La Agustina, es mi hogar".

El 2016 según Eloy: "Fue un año muy bueno, para toda la Sexta División. Jugamos 22 partidos, ganamos 16. Terminé con 8 goles y por suerte fuí el capitán del equipo. Perdimos la final por penales"

Su puesto y referentes: "Soy cinco, suelto. Me tiro por la izquierda también. Mi referente es Andrea Pirlo. Me encanta, del plantel superior, Paulo Rosales. Tiene una gran calidad".

Esta es una de las tantas historias que se viven en un predio, en una pensión, con chicos que se esfuerzan por llegar a cumplir un sueño, el de saltar a una cancha llena, con fotógrafos apuntando para una buena imagen, con periodistas nombrándolos en la previa en las formaciones, con el público ávido por saber quien es ese pibe que suena como futuro crack.

Es el sueño de otro pibe, contado desde una pensión. Roige ya es un futbolista profesional: "Ojalá me pueda sumar para el gran objetivo que tiene el club, el ascenso".