"Un punto importante más allá de haber perdido una posición que nos privilegiaba en la zona de ascenso por cómo se dio el partido, al estar a los dos minutos con un jugador menos, el penal y el gol hacen que te caigas anímicamente, pero los chicos mostraron firmeza y dieron una muestra de carácter. Creo que esto suma para salir de la mala racha en la que estábamos, habiendo perdido tres partidos consecutivos. Anímicamente esto levanta y nos pone bien de ánimo para recibir el domingo a Chicago con la obligación de dejar los tres puntos en casa".
-A cuatro fechas para el final del campeonato los rivales en la lucha por el ascenso pasaron a ser los de arriba. ¿Boca Unidos sigue dependiendo de sí mismo?
-Más allá de los equipos que tengamos arriba sabemos que hoy por hoy dependemos de nosotros, porque ya quedamos libres y los demás se tienen que enfrentar. Nuestra meta es pensar solamente en nosotros, sabiendo que si ganamos los cuatro partidos estamos en Primera.
-Da la sensación de que Boca Unidos sufrió los segundos tiempos ante Argentinos e Instituto. ¿Cómo influye jugar de local en un campo de juego más grande que el de Huracán?
-Cambiaron las dimensiones y tenemos algunos metros más para recorrer, pero más allá de eso hicimos un buen primer tiempo contra Instituto y en los últimos siete minutos sufrimos el golpe de los dos goles y lo terminamos perdiendo. Nos estamos acostumbrando a este campo de juego, no son las mismas medidas que Huracán pero le vamos agarrando la mano de a poco.
-¿Cómo imaginás el partido del domingo ante Chicago?
-Un partido duro, un equipo que practica buen fútbol, que intenta jugar y eso nos da más espacios a nosotros porque cuando salen a defenderse se nos hace más difícil. Pienso que va a salir un partido abierto y nosotros lo iremos a buscar desde el primer minuto.