Era un partido trascendental para el local. Central Córdoba precisaba el triunfo para salir de la zona roja y soñar con la permanencia. Al final, fue 2-0 para el Ferroviario que ganó comoda y merecidamente.
Sin embargo, Julian Romeo manfestó en exclusiva a Mundo Ascenso que en la previa del partido, antes de partir hacia el estadio, el plantel y el resto de la delegación fue "apretado" por un grupo aproximado de 20 violentos con el objetivo de condicionar al Tricolor para dicho partido.