Nacional B - SARMIENTO

Garnier: el corazón, la intensidad y la emoción de Sarmiento

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El lateral derecho, que se perderá el juego con Nueva Chicago por llegar a la quinta amarilla, es el alma del equipo de Iván Delfino y su baja no será fácil de disimular.

Se jugaban 27 minutos del partido ante Ferro Carril Oeste y Sarmiento no había podido ponerse en ventaja a pesar de buscarlo con más o menos fútbol. Se jugaban 27 minutos y cada uno de esos 60 segundos desde que inició el partido, pero también en cada uno de los partidos en los que jugó, para Luis Yamil Garnier parecían ser los últimos de su carrera. El capitán del Verde puede jugar mal, regular o bien, pero siempre que abandona el campo de juego se retira vacío. Si el capitán sale de la cancha es porque no le queda nada más para dar. Así fue en el partido frente a Quilmes: al minuto de juego una fuerte entrada de Agusto Max le produjo un esguince, sin embargo cerró los ojos, se infiltró en el entretiempo, y aguantó hasta el minuto 78, cuando debió salir porque ya no podía más del dolor.

El encuentro con Ferro arrancó y en la primera jugada fue a un cruce solo para mostrar que en los momentos en los que no se pudiera jugar había que tener la intensidad necesaria para neutralizar al rival. El fútbol es, entre muchas otras cosas, contagio, y Garnier es transmisor de ese combustible que muchas veces hace olvidar de la presión a los compañeros. Es cierto que por momentos le juega una mala pasada (como en la quinta amarilla), pero qué se espera de un capitán si no es que defienda a un compañero que era agredido en el piso por los rivales.

Garnier es el músculo, es la intensidad, es el corazón de este equipo, pero también es la emoción y la inteligencia. Y en ese minuto 27 utilizó todo junto. El tiro libre en tres cuartos de cancha, sobre la izquierda, lo sacó rápido Farré que jugó para Castro; fue en ese momento que desde el sector opuesto el entrerriano advirtió el espacio dentro del área y aceleró marcándole el pase al mediocampista que tiró el centro perfecto para evitar a la defensa, la pelota picó y cayó sobre el segundo palo con el lateral llegando y sin ángulo; sin embargo puso la cabeza de la única forma posible para que esa situación sea gol: de palomita y a contra pierna de Bailo.

El lunes, cuando Sarmiento visite a Nueva Chicago, no estará Garnier e Iván Delfino tendrá que reemplazar más que a un lateral derecho.