Atlético Paraná está sintiendo el peso de la categoría. Repite errores y los termina pagando con goles en su propio arco. Hay tiempo para mejorar. Varias individualidades no están rindiendo acorde a sus condiciones. Se puede recuperar terreno frente al líder Atlético Tucumán. Ayer se confirmó que ese cotejo va el sábado a las 20 y por TV.
Los rostros de los jugadores de Atlético Paraná al finalizar el partido con Douglas Haig de Pergamino lo decían todo. Estaban dolidos por la derrota sufrida por 3 a 1, un resultado que puede ser justo pero a su vez un poco exagerado en la diferencia por lo que se vio dentro del terreno de juego.
Si bien el Decano mejoró este domingo su imagen con respecto a la que dejó el pasado fin de semana ante Villa Dálmine, volvió a tener falencias y éstas fueron capitalizadas por el rival, que demostró su jerarquía al estar varias temporadas en la segunda categoría del fútbol nacional y con jugadores de mayor trayectoria.
Es cierto que el Milán de Pergamino sacó ventaja en el marcador cuando el trámite era parejo y no se mostraba superior al Gato, pero a veces las individualidades marcan el camino y eso pasó con el segundo tanto de Elías Borrego.
Paraná no tuvo una buena actuación colectiva, nuevamente mostró algunos desacoples en todas sus líneas y careció de variantes en ofensiva. En el fondo no se muestra firme como en el campeonato pasado, parece que les está costando adaptarse a la nueva divisional. Hay rendimientos por debajo de su nivel. Los que ingresaron por primera vez como titulares, Cristian Gómez y Diego Reynoso, apenas fueron regulares, mientras que Maximiliano Piris tuvo un flojo desempeño y el único que rindió aceptablemente fue Martín Galli. En el mediocampo, Pablo Lencioni generalmente perdió la pelea con los volantes contrarios, aunque tuvo un par minutos de buena tarea pero con eso no alcanza, Gonzalo Cozzoni es irregular en su rendimiento, Alexis Ekkert aparece esporádicamente y el equipo necesita más de él porque tiene habilidad y es desequilibrante por su carril izquierdo, y Pablo Vercellino fue quien se destacó por su entrega, claridad para jugar e intentos personales.
En tanto que en ofensiva, Enzo Noir marcó un golazo y tuvo buen arranque, mostrando su jerarquía para aguantar el balón y desmarcarse, aunque su andar se fue diluyendo; y Nicolás Ledesma intentó ser más gravitante moviéndose por todo el frente de ataque y contando con posibilidades para convertir, pero no estuvo fino en la definición y a veces chocó con defensores de mayor talla que le hicieron sentir el rigor de la divisional.
En cuanto a los relevos, principalmente Lisandro Alzugaray, en esta ocasión no fue la solución que el entrenador quería. El Licha no tomó mucho contacto con el esférico y cuando lo hizo no eligió la mejor opción para generar jugada de riesgo. Mientras que Felipe Cadenazzi y Jonatan Belforte ingresaron para ver que se podía hacer cuando el pleito ya estaba definido.
Está claro que hay mucho por mejorar todavía, como así también que colectivamente Paraná no está funcionando y hay individualidades que deben levantar su nivel de juego. Pero el campeonato recién comienza, resta mucho por jugarse y se está a tiempo de corregir lo que se hace mal.
La gran prueba de fuego del Decano para reencontrarse con su fútbol y con la victoria será el sábado, cuando reciba al líder Atlético Tucumán. Y no es de extrañar si el técnico Edgardo Cervilla vuelva a introducir variantes en el once titular.
Ver más:
Atletico Parana
Decano
Entre Ríos