Acerca de la jugada, el delantero opinó: "Fue una jugada desafortunada. Me llamó Goux, estaba mal, triste. Conozco a su hermano y también me escribió. Se juega al límite y no se miden los riesgos. Eso también va en la personalidad y en cada jugador".
El ex Gimnasia de La Plata deberá someterse esta semana a una operación reconstructiva en la zona del golpe: "Estoy mejor del golpe, se está desinflamando un poco. Por ahí me duele para comer o cuando me acuesto".
El jugador se mostró molesto para con la actitud de algunos protagonistas en la noche del pasado martes en el Bajo Belgrano: "Yo tenía un edema y ahí importaba que el partido no se suspenda. El médico de Defe quería que el partido siga y yo me quede ahí. Yo estuve en Italia y cuando pasan cosas el partido se suspende, primero está la salud".
Reflexivo, Turienzo manifestó sobre este tipo de acciones temerarias: "A veces no se mide el riesgo y se va a la jugada como si fuese la última. Hay cosas que en el fútbol se pueden evitar, pero la adrenalina te lleva a otra cosa. Si vos te querés cubrir dejás el codo y ya está".