Cometió un error y pagó su culpa. Maximiliano Rodríguez, que se perdió el debut “santo” en el Nonagonal por una suspensión, ahora pide revancha; quiere aportar su granito para que San Martín recupere el brillo que mostró en algunos pasajes de la temporada.
“Estoy contento por esta nueva posibilidad; con muchas ganas de revertir lo que pasó en Salta y de ayudar al equipo en un momento en el que no hay margen para error”, dice el volante que contra Gimnasia y Tiro pecó de impulsivo y dejó a San Martín con 10 hombres en un momento clave.
Para colmo de males, a causa de ese desliz, tuvo que ver desde la platea el tropiezo contra la CAI. Por eso, ahora está feliz con la decisión de Arnaldo Sialle.
“Cacho”, molesto por el nefasto show del domingo, decidió patear el tablero. Cambió el esquema y solicitó los servicios de “Maxi”, que agradecido, aceptó el reto de acompañar a Augusto Max en el ombligo del campo. “Hay que adaptarse a lo que pide el DT. Creo que es mejor tener más poblada esa zona porque lo ideal es recuperar rápido la pelota y no dejarlo pensar al rival”, explica el famaillense que apunta un error al que el equipo no le encontró solución: “Nos está costando mucho la segunda jugada, los rebotes. Debemos solucionar ese problema urgente y ayudar en la creación a Albano (Becica)”.
El cambio de esquema es positivo para él. Es hora de apostar en grande en pos de ese sueño llamado ascenso. “Tenemos que ir a Gualeguaychú a ganar, no queda otra. Debemos sumar la mayor cantidad de puntos de acá en más. Nada está perdido”, dice Rodríguez sabiendo que el cambio de fórmula exige mayor concentración y exigencia. “Al jugar con línea de tres en defensa, los volantes debemos estar más atentos para acompañar la jugada. Además, tenemos que cuidarnos de no dejar espacios libres”, explica.
Redimirse ante su gente es una necesidad, mucho más si volver a meterse en la conversación viene de la mano. “Debemos ganar para darle una alegría a nuestra gente; y sobre todo, para seguir peleando el ascenso”, Rodríguez, el hombre que busca revancha.